Que caminar deje de ser
un problema
Soy José Ángel Praena, podólogo. Trabajo con una idea sencilla: antes de tratar un pie hay que entenderlo. Por eso cada consulta empieza con un diagnóstico de verdad —exploración, ecografía o estudio de la pisada— y termina con un plan pensado para ti, no para un paciente promedio.
Del dolor de cada día a la cirugía
Una consulta pequeña permite algo que las grandes no siempre pueden: que te atienda siempre la misma persona, desde la primera visita hasta el alta.
Ocho años escuchando pies
y a quien los trae
Empecé en esto por una razón poco original y bastante honesta: me parecía increíble lo mucho que condiciona la vida algo tan pequeño como un pie que duele.
Desde entonces he atendido a corredores que no querían perderse una carrera, a padres preocupados por cómo camina su hijo, y a personas mayores que llevaban años dejándolo pasar. Casos rutinarios y casos que han acabado en quirófano.
Lo que no ha cambiado en todo este tiempo es cómo trabajo: sin prisa, midiendo antes de decidir y explicando las cosas hasta que se entienden. Si en algún momento no te encaja lo que te propongo, dilo. Un tratamiento que el paciente no ha comprado no funciona.
Cuatro pasos, sin sorpresas
Ni listas de espera eternas ni presupuestos que aparecen al final. Esto es exactamente lo que va a pasar.
Lo que cuentan quienes ya han venido
Lo que más me preguntáis
¿Tienes otra duda? Escríbeme y te contesto yo mismo.
Tus pies aguantan mucho.
No hace falta que aguanten esto.
Elige servicio, día y hora en el calendario. Ves los huecos reales que quedan y la cita queda confirmada al momento, sin esperar a que nadie te devuelva la llamada.