El tiempo que haga falta
Una primera visita dura entre 45 y 60 minutos. No por rellenar: porque una exploración hecha con prisa se salta justo el detalle que explica el caso. Si tu cita se alarga diez minutos, se alarga.
Especializado en biomecánica, podología deportiva y cirugía del pie. Consulta propia en Los Rosales desde hace más de ocho años.
Y si dura lo suficiente, te cambia la vida: dejas de salir a andar, evitas las escaleras, cambias de calzado, empiezas a cargar de otra manera. Cuando alguien llega a mi consulta, muchas veces lleva meses reorganizando su rutina alrededor de una molestia que da por normal.
Empecé en podología con la idea de resolver problemas concretos, y con el tiempo me di cuenta de que la parte difícil no suele ser el tratamiento: es el diagnóstico. Tratar una fascitis es sencillo. Averiguar por qué esa persona tiene una fascitis y otra con la misma pisada no, ya no tanto.
Por eso me formé en biomecánica y en ecografía musculoesquelética, y por eso invertí en tener plataforma de presiones y ecógrafo en la propia consulta. No es por acumular aparatos: es porque poder ver lo que pasa dentro, en el momento, cambia por completo la conversación que tengo con el paciente.
Más adelante llegó la cirugía, que era el paso natural. Hay casos en los que ya has hecho todo lo conservador y el pie sigue doliendo. Poder ofrecer también esa salida, con técnica mínimamente invasiva y anestesia local, cierra el círculo: el mismo profesional que te diagnostica es el que te opera y el que te ve en las revisiones.
Una primera visita dura entre 45 y 60 minutos. No por rellenar: porque una exploración hecha con prisa se salta justo el detalle que explica el caso. Si tu cita se alarga diez minutos, se alarga.
Nada de tratar a ciegas y ver qué pasa. Si hace falta ecografía, se hace en la consulta. Si hace falta estudio de la pisada, se hace. Vas a salir sabiendo qué tienes, no solo qué te han puesto.
En la pantalla, señalando, y en palabras que se entiendan. Incluido lo que no sé y lo que no puedo prometerte. Un paciente informado toma mejores decisiones y cumple mejor el tratamiento.
De la primera visita al alta te atiendo yo. No hay derivaciones internas ni empezar de cero explicando tu caso otra vez. Es la ventaja de una consulta pequeña, y no pienso perderla.
La podología cambia rápido. Lo que se hacía hace diez años en cirugía o en diagnóstico por imagen poco tiene que ver con lo de ahora.
Colegiado en ejercicio. Nº Col. 000 — pendiente de completar.
Análisis de la marcha, plataforma de presiones y diseño de ortesis plantares a medida.
Técnica percutánea con anestesia local para juanetes, dedos en garra y onicocriptosis de repetición.
Diagnóstico por imagen en consulta e infiltraciones guiadas por ecografía.
Para el podólogo: completa aquí tu número de colegiado, la universidad y los títulos concretos. Los datos verificables generan mucha más confianza que las descripciones genéricas.
Trae tus dudas, tus informes si los tienes y el calzado que más usas. En una hora sabremos qué le pasa a ese pie.